El yelmo y la bacía
Papá, ¿qué llevaban en la cabeza los caballeros andantes? - Yelmos. - ¿Estás seguro? - Segurísimo. - ¡Ya lo decía yo! Don Quijote tenía razón, y no el barbero. - Hijo, don Quijote estaba loco. - ¿Por qué lo dices? - Porque no llevaba un yelmo, sólo creía que llevaba un yelmo. - También lo creyeron todos los que votaron por él en la venta en contra del barbero. - No, hijo, esto es lo que Cervantes quiere que tú creas. - El profe dice que es un genio. - Genio o no, es un novelista, y los novelistas se lo inventan todo, acaban creyéndoselo y enredando a los demás. - ¿Entonces también están locos los novelistas? - Chico, ¡qué pesado estás! Por eso yo nunca leo novelas.
Por Beatriz de Moura











