Altisidora

Más vale vergüenza en cara que mancilla en corazón. La joven Altisidora, doncella atrevida, graciosa y desenvuelta, de catorce años y tres meses, se brinda al buen caballero andante con distintos procedimientos: gestos provocativos, mostrando de manera desmedida su cabellera ("no puede haber gracia donde no hay discreción"), insinuaciones, palabras intencionadas, etc. Pero nuestro héroe resiste bien las tentaciones, aunque no tanto los variados menosprecios e insultos que acompañan su rechazo ("las iras de los amantes suelen parar en maldiciones"). Altisidora, tan bravía como desafiante, llega a poner en duda la virilidad del hidalgo ofreciéndole calzado femenino. Hasta le acusa de haberle robado sus ligas. Altisidora describe a don Quijote como un bacalao con "alma de almirez y mesco de dátil". Nuestro caballero ve en Altisidora a una muchacha desenvuelta: Sancho la describe como a una joven antojadiza. Yo me encuentro con Lolita.

Por Jesús García Sánchez